Hasta el momento, ningún grupo terrorista se ha adjudicado la autoría de estos ataques, aunque es el grupo yihadista Estado Islámico (EI) quien históricamente ha tenido "en la mira" a esta minoría.
El ataque ocurre a un día de que dos personas fueran arrestadas en Texas por disparar contra un grupo de migrantes que tomaban agua cerca de la frontera con México.
Este acto de vandalismo coincide con la oficialización por Vladímir Putin, de la anexión de cuatro territorios en Ucrania, tras los referendos denunciados como una farsa por Estados Unidos y la Unión Europea.