Las estructuras políticas actuales de dominación en México encabezadas por López Obrador, son una justa expresión de la política del agravio, la polarización y la manipulación de las ideas.
La violencia en el país no para, y para desgracia de nuestro estado, encabezamos la lista de homicidios dolosos. Los últimos años vivimos una guerra constante, una que nunca habíamos imaginado.
En el antiguo régimen, la organización de los procesos electorales estaba a cargo del poder ejecutivo federal. Todo estaba controlado por el ejecutivo.