Cuauhtémoc Blanco: Cuando la ética se ausenta del Congreso
La ética no es un accesorio del poder
Visto lo visto, en el étimo primo (andamos domingueros, luego del descanso de una semana) está la trampa; como sea de algo me sirvieron las clases de etimologías grecolatinas que, de puro milagro curricular, me dieron en la secundaria y en el bachillerato –cuando los que diseñaban los programas académicos tenían una mínima preocupación de quitarnos lo salvajes.