Los títulos universitarios ya no son lo que eran
Es cierto que se oye mejor decir “mi hijo el licenciado, mi hija la ingeniera” y cosas así, pero ya no es el pasaporte automático para una buena trayectoria laboral y profesional.
Hoy, lunes 23 de diciembre, y ya cae la tarde, me debato sobre salir o no de casa.
Tampoco es que me sobren los planes o que me la pase rechazando invitaciones, pero el caso es que, otro año, llego a las fiestas sin haber asistido a nada que parezca una reunión prenavideña, una posada o lo que sea que se esté celebrando en estos días. Una comida con mis amigos de todos los viernes y un brindis con otro grupo de amigos con los que me veo algún sábado.