El acceso a cargos de representación debe entenderse como un derecho político-electoral, pero también como una herramienta para lograr la justicia social.
Claudia Sheinbaum hizo historia al convertirse en la primera presidenta de México. Con su llegada al cargo también asume la función de Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas. Sin duda, México está preparado para que una mujer lo gobierne y lo represente.
Este nuevo capítulo es de todas las mujeres y la llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia no es solo un logro personal, sino el resultado de décadas de lucha por la igualdad y la justicia. Doña Ifigenia, que nació cuando las mujeres no podían votar desafió las normas para abrir camino en la política.
Son muchos los sentimientos y las ideas que brotan después del cambio de gobierno; Claudia Sheinbaum será la presidenta de todos los mexicanos y el primer paso para la reconciliación nacional es el mejor comienzo posible.
Ya se va y si no sirve de solución de nada, a mí me queda el consuelo de que se acabaron las conferencias matutinas; esperemos que con él se vayan los otros datos y otras calamidades. Adiós Mamá Carlota (“mientras el viento alegre tu embarcación azota”).