Después del diluvio

Llanto en casa de la abuela Mercedes. Ojos enrojecidos, sollozos ahogados, algún gemido que se escapa. ¿La razón? Había muerto el tío Pablo en un inusual accidente. Una historia larga, que no viene a cuento, salvo porque la sensación de quedarse sin aire es espantosa.

Perspectiva. El fin de Maduro

Los dictadores siempre tienen paranoia al final. En sus discursos hay enemigos jurados que quieren derrotarlos, conspiraciones reales e imaginarias en su contra. El autócrata  dice que si lo atacan a él, atacan al pueblo y a la república. Hasta que llegan al extremo del delirio.