Las tres muertes se registraron en la Ciudad de México: dos por infarto al corazón y una mujer que se golpeó la cabeza al caer de las escaleras de su casa cuando corría al escuchar la alerta sísmica.
La escuela primaria Francisco de Rivero y Gutiérrez, ubicada sobre la calle González Saracho, también conocida como la Calle del Terror, es uno de los planteles más antiguos de la zona.